Un poema… pequeñito.

Se alejó sin volver la vista atrás,

mientras él la contemplaba

entre la cortina de agua

que surgía de sus ojos.

No le preguntó por su pasado,

ni le  propuso un futuro,

solo le pidió,

que le quisiera.

 

Felices días!!!

0 comentarios en “Un poema… pequeñito.

  1. Es problema es, mi querido Lan, que hay personas que piensan que con que quiera uno, es suficiente. Mucho más fácil comprar cuatro y mitad de mortadela, siiiii!
    Besazos de lunes fresquito.

    1. Con aceitunas está rica, así le ponemos sabor a la relación… hay quien dice aún que se nos gana por el estómago, pero vamos, después de haber comido se vuelve al punto de partida fijo. No vuelvo a cocinarle a nadie si no es por hambre jajsjsjs

    2. A ver si ponemos un poco que esto va desordenado, que diría Don Camilo José. La mortadela es un batiburrillo a base de gorrinas caídas en desgracia. Por demás la cocina es una seria tarea, una entrega sin condiciones ni retribución, un poema de sabores contenido en una humilde cazuela. ¿Habrá más prueba de amor que dedicar la mañana a un pollo guisado con tomate? ¡Tanto trabajo para que desaparezca en un plis plas sin quejas! Y al final, la pieza se quede en los huesos. Un besazo ¿O dos si se admite la aproximación?

  2. Mira el tamaño de tu poema es inversamente proporcional a su belleza..porque has dicho tanto en la brevedad de tan pocos versos….¡¡me encantas!! lo sabías verdad?? un beso grande…oye me gustan mucho mucho tus poemas eh?

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