Tu voz…

Se convierte en letras y toma matices cercanos aunque estés lejos…
 
Me has hablado de engaño, de encuentros, de vino, de decisiones y de volver a empezar.
 
Hemos barajado el pasado, el presente y mirado con cautela el futuro.
 
Y he cortado un retazo de mi experiencia para hacerla a medida de la tuya.
 
Te he oído  y tu voz me ha parecido segura en esta mañana de abril mientras empiezan a salir las hojas de los sicomoros.
 
 

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