Los días…

Hace poco que ha amanecido y estoy sentada en la terraza. El cielo está cubierto de nubes, pero la luz es intensa. Todo es silencio. La cacofonía de ruidos que acompañan mi día al despertar, se ha convertido, en este instante, en algo fuera de lugar. Contemplo a las pocas palomas que surcan el cielo en un continua persecución buscando su pareja. No sabría explicar lo que siento. Decir que estoy encerrada en una capsula ajena a todo no sería cierto, porque todo lo que ocurre ocupa mis pensamientos. Es una sensación extraña. Igual que si fuera la única pobladora de este mundo. Las contraventanas de madera de mis vecinos de enfrente  golpean con ritmo de salsa y distraen mi atención. Ayer por la noche desde ese balcón, una pareja bailaba con ritmos caribeños, recuerdo. Y, no sé porqué, me parece todo muy lejano.

Me posiciono en esa dualidad que preside muchos instantes de mi vida. Creo que sueño, pero percibo la realidad que me rodea. La preocupación, la tristeza, la alegría para no decaer. Mi cabeza piensa, piensa, piensa. Y de ahí las preguntas.

No sé si aprenderemos de esta situación. Tampoco sé si será necesario desaprender para volver a aprender de nuevo. Otras pautas, Otra forma de vivir. Cambiar el status quo. Modificar nuestra visión de la vida, de los otros, del mundo.

Noto un movimiento a mis pies. Miro, un pequeño gorrión baila junto a mí. Le observo ¡tan frágil, tan fuerte! Dicen que siempre siguen a los humanos. Sus ojillos  brillan. Y no me tiene miedo. No sabe tampoco de preocupaciones. Creo.

Me viene a la mente la frase de Darwin «No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, tampoco es la más inteligente. Es aquella que se adapta mejor al cambio»

Empieza a llover, empieza el día, continua la vida.

¡Animo, amigos!

0 comentarios en “Los días…

  1. Estamos inmersos en una situación muy compleja, querida María. A todos no vienen las mismas ideas a la cabeza. Hay que escucharlas, dejarlas ir, abrir bien el corazón. No sé si todo pasará y volveremos a la anormalidad anterior o buscaremos una normalidad dentro del ecosistema. Quizá solo nos quede una una alternativa individual.
    La resiliciencia es la única manera de superar esta crisis sanitaria. La otra crisis… quién sabe?

    Un fuerte y cálido abrazo, aunque sea virtual!

    1. Hola, Xabier!
      Creo que estoy contigo al pensar que nuestra alternativa es la individual. En situaciones como esta, el corazón se abre y surgen nuestros mejores deseos, pero me pregunto si después continuará sintiéndose tan generoso.
      Como ya os comenté el otro día a Roberto y a ti, creo en el ser humano, si no totalmente, digamos que solo con algunas reservas, por eso me acojo a la idea de que quizá como grupo será difícil conseguir esa normalidad que deseamos, pero quizá como entes individuales seamos capaces de recorrer ese camino juntos.
      Un abrazo enorme que, aunque virtual quiero que sientas cercano.

  2. Dicen que las aguas del Tajo, no lo he podido ver, se están esclareciendo; si esto es así, está ocurriendo algo impensable, una vuelta al Tajo de hace más de cincuenta años. Se me está ocurriendo una pequeña fábula inspirada en ‘Rebelión en la granja’; quizá mañana la desarrolle en Facebook. Trato de que el asunto no me sobrepase y me defiendo con lo que tengo: amor, amistad, arte, literatura. Un beso, María.

    1. Querido Alfonso!
      Ya vemos que en todas esas situaciones, no hace falta buscar demasiado para encontrar algo bueno. Tú lo has dicho, en cincuenta años no había estado así el Tajo. Una muy buena noticia equiparable a la de que en las aguas de Venecia han aparecido algunos peces. Si no nos desanimamos y, como dices, nos defendemos con lo que tenemos en nuestra vida, estoy segura que venceremos y además, puede ser, quizá… aprendamos alguna cosa que debamos aprender.
      Desde este día, que no sé cual es, pero tampoco me importa demasiado… un abrazo inmenso, cercano (sí, cercano, pese al bichillo) y cariñoso.

  3. ¡Hola María!

    Yo también tengo esa misma sensación, supongo que al igual que otros muchos, esta mañana salí a hacer algo de compra y cuando iba camino del super tenía la sensación de ser Will Smith en la película Soy Leyenda.

    Y sí, algo tenemos que desaprender, y es muy importante, Darwin dijo que la especies que sobreviven son las que mejor se adaptan a los cambios del medio ambiente, preo se le olvidó que la raza humana un día descubrió que no hace falta adaptarse al medio, simplemente lo modificamos para que se adapte a nosotros. Eso nos ha conducido hasta aquí, es algo que como dices deberíamos desaprender, pero mucho me temo que eso no va a ocurrir jamás.

    Un enorme beso.

    Mitxel

    1. Y así lo vamos a tener que entender, Mitxel!
      Tendríamos que ser capaces de aprender por nosotros mismos, que el medio es nuestra vida y que estamos acabando con ella. Esto no es una plaga bíblica, pero si un aviso de que como sigamos por ese camino, mal nos van a ir las cosas.
      No obstante, y como sabes, si actuamos con responsabilidad, podremos con esto.
      Y si es necesario desaprender, lo haremos ¿Verdad, amigo mío?
      Un besazo de mí para ti, que llega hasta tu casa y no necesita mensajero.

  4. Van a cambiar algunas costumbres, la manera de apreciar algunos valores, seguramente formas de ganarse la vida, pero sobre todo aprenderemos a apreciar que el tiempo que pasamos juntos, aprendimos a amarnos más profundo. Un besazo.

    1. Querido Carlos,
      Volvemos a que todo tiene una parte buena. Después de esto, quizá nos demos cuenta de que a través del amor, del respeto y del entendimiento, se puede conseguir una vida mejor. Sé que no será así en muchos casos, pero quiero creer que esa labor individual, muchos la haremos.
      Un abrazo bien fuerte y viajero.

  5. Espero que aprendamos, no en un futuro sino ya, para evitar que sea peor de lo que podría ser, espero que escribamos de como hemos salido de esto, y espero, sobretodo, que no se nos olvide nunca para no repetirlo, aún estamos todos en shock y desubicados… pero no llueve eternamente.

    Mucho ánimo

    1. Estoy contigo, Nei!
      Pronto, más que tarde, tendremos que enfrentarnos a la idea de que algo estamos haciendo mal. Quizá esta situación provoque la catarsis que necesitamos. Es cierto, nunca llueve eternamente. Así que… paciencia, fuerza y solidaridad, mucha solidaridad, es lo que necesitamos. Pero una solidaridad sostenida en el tiempo y no de forma puntual.
      Gracias por tu mirada! Una alegría «verte» por aquí.

      Un gran abrazo.

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