Desde aquí…

Hoy el cielo estaba cubierto de nubes blancas, limpias, esponjosas y me he dejado mecer por ellas aún añorando un sol cálido. He pensado, una vez más, en todo lo que estamos viviendo y pese a querer mantener la tranquilidad, algo parecido a la intuición me decía que esa deseada tranquilidad iba a ser efímera.

Ha salido, al fin, el sol y con él me ha llegado la noticia de que una persona (como muchas otras) ha emprendido ese viaje tremendo por definitivo. He querido llorar, pero no he podido porque todas mis fuerzas se han ido en encontrar palabras de consuelo para alguien que no lo encuentra, pese a mis palabras.

El vacío, la pena, la desesperación…

El consuelo, la solidaridad, la empatia, el cariño eso es lo más importante en estos momentos.

Todo, todo y todo lo demás, es tan superfluo como mezquino.

 

El aire promete primavera

Sobre mí un cielo blanco,

en mi piel,

el aire promete primavera.

A mis pies las calles se abrazan

en su soledad dibujando senderos 

que no conocen destinos.

En las ventanas,

como ojos curiosos

las cortinas aletean

preservando los secretos

Mientras los abrazos

viajan en alas del pensamiento

buscando otras ausencias.

Y las mentes, las mentes,

precisan tatuarse los recuerdos

en este mundo de cantos de sirena.

Todo es silencio

en un paisaje que busca con anhelo

encontrar un sentido.

¿Por qué mi esperanza se hace añicos,

En un aire que promete primavera?

María G. Vicent ©

 

(Imagen de Pexels en Pixabay )

0 comentarios en “Desde aquí…

  1. Así es María. Por desgracia todo es tan efímero y somos tan vulnerables…
    Precioso poema. Ponerle voz y rostro a nuestra pena no es fácil.

    Y qué decir de la canción, Aute marchó pero nos dejó tantas y tantas canciones, verdaderos himnos algunas, compañeras de viaje la gran mayoría.

    Un cálido abrazo. Besets!

    1. Y es en estas situaciones, Xabier, cuando nos damos cuenta de esa vulnerabilidad. En otros momentos nos creemos los dueños del universo, el ombligo de todo y eso nos lleva a determinadas situaciones. Tengo fe en que salgamos de esta situación siendo algo mejores y más generosos de lo que fuimos.
      Aute, uno de mis favoritos.Todas sus letras son pura poesía. Un ser humano muy completo que no olvidaremos, ¡seguro!
      Besets desde aquí, amigo mío.

    1. Las promesas hay que cumplirlas, querida Isabel, por eso pienso que llegará la primavera, también a nuestros corazones.
      Gracias a ti por tu mirada siempre cariñosa.
      Abrazo inmenso y a cuidarse!!!

  2. Siento la pérdida de esa persona querida para ti. Tienes razón, María, en estos momentos la empatía y el cariño son lo único que importa. Y como dices, lo demás es superfluo y mezquino. Un fuerte abrazo

    1. Es lo único que nos puede salvar, Mayte. El cariño y ponernos en el lugar de los otros es la coraza que nos ayuda a enfrentar estas situaciones. La generosidad de situar al otro, ya no delante de nosotros, sino a nuestro lado, acompañando, cuidando.
      Tengo tu libro en la parilla de salida. Lo leeré cuando termine el que estoy leyendo.
      Un abrazo próximo y muy cariñoso.

      1. Muchas gracias, María. Será un honor que leas mi libro y me des tu opinión. Quiero leer tu poemario. Las últimas novelas que he leído han sido buenísimas, pero muy duras. Me hace falta un poco de poesía en estos momentos. Me encantaría comprarlo en papel, pero estos días está complicado hacer pedidos. ¿Está en formato kindle?

  3. Fíjate. Esta primavera se deja ver -se exhibe- desde las ventanas y penetra por las del corazón, aunque ella, ensimismada, no dispensa las ausencias dolorosas. Habrá que esperar otras en las que volver a pisar con paso leve su olor y sus colores. Un abrazo fuerte, María.

    1. Ella, quiere llegar a nosotros, pese a que esas ausencias dolorosas no nos dejan ver que sólo con respirar ya está aquí, a nuestro lado. Tienes razón, habrá que esperar otras para ver que los colores son más vivos y sus olores se despiertan al contacto de nuestros pasos.
      Un abrazo enorme, fuerte y cercano, Alfonso.

  4. Has planteado la pregunta que todos tenemos a flor de labios María. Estos tiempos que nos tocan vivir son por demás complejos (siempre lo fueron, claro está; pero sabemos que hay algo que vino a complicar aún más las cosas) y por desgracia parece ser que esta vez todos están (estamos) igual de desorientados.

    Vaya un abrazo, entonces, al menos para calmar los males y esperar a que todo esto pase de una vez.

    1. Una pregunta que no podemos dejar de hacernos. Si antes nos las hacíamos, cuanto más ahora que nos han arrancado de esa vida que pensábamos segura.
      Todo pasará, pero quizá nosotros no volvamos a ser como éramos y la vida tampoco se nos presentará tan segura. Estamos contemplando, con dolor, que somos mucho más vulnerables de lo que creíamos.
      Roberto, me quedo con ese abrazo tuyo y te dejo otro que cruza océanos para recordarnos que ahí estamos, juntos en esto.

  5. Espero que el aire nos traiga suaves brisas de recuperación de esos enfermos, sea cualquiera su enfermedad, que lo están pasando mal y lleve de vuelta nuestro abrazo a las familias de aquellos que se fueron. Un abrazo.

    1. Lo traerá, Mar, no tengas duda, pero espero que aprendamos de esas heridas que, como mucho, se cerraran, pero que cada primavera nos avisarán para recordarnos que somos muy vulnerables.
      Gracias por tu mirada y un abrazo de esos que se sienten cerca.

  6. Yo también acostumbro a publicar reseñas en mi blog de los libros escritos por amigos y conocidos. Me parece un detalle muy bonito y solidario entre amigos escritores. Un abrazo fuerte

    1. Entonces, lo pondré en mi blog cuando lo haya leído. Suelo hacerlo con todos los escritores amigos, porque, como dices tenemos que ayudarnos entre nosotros.
      Un besazo enorme, Mayte.

  7. María comprato tu pregunta a la vida… Ayer mismo desde otra ventana, la mía, pregunté por una persona afectada. En su habitación se habían cerrado todas las persianas. Sufrí por su ausencia. Los días anteriores durante los cinco minutos de los aplausos había compartido con la gente algunas estrofas escritas por él en forma de cantos que nos dejaban mudos unos segundos. Ayer no estaba y pregunté por él y supe que le habían dado de alta. Respiré profundo. Gracias por tu magnífico poema y la música que también amo.

    1. Mi querida María son tiempos de empatía y solidaridad. Sufrimos por otros y eso nos recuerda que los humanos poseemos cualidades únicas. Gracias a ti por ser como eres y por tu mirada. Un abrazo infinito.

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