Buscamos y buscamos…

Buscamos y buscamos la felicidad como un estado de ánimo permanente. La buscamos en cosas que imaginamos que nos harán felices y dejamos pasar esos momentos mágicos, efímeros, tremendos que nos llevan a sentir que no deseamos más.

Así lo sentí el otro día cuando bajo unos focos de luz amarilla y cálida, levanté la cabeza y vi todos aquellos rostros que me miraban. Unos con complacencia, otros con  curiosidad y los más con interés, pero todos, todos ellos, con mucho, mucho cariño.

Allí estábamos las dos. Una al lado de otra, presentando a Violeta. Y fue en ese mismo instante cuando entendí que hay momentos únicos e irrepetibles que hacen que la vida sea más entrañable, cercana y fácil. Y que esos momentos hay que conservarlos como un regalo impagable.

Aquella fue una noche mágica, llena de momentos fugaces que yo los llamaría de Felicidad.

Momentos de inadvertida felicidad.

Por eso doy las gracias a todos los que los crearon para mi.

(Imagen de Free-Photos en Pixabay)

0 comentarios en “Buscamos y buscamos…

  1. Estoy de acuerdo contigo, María. Hay ocasiones en las que ponemos tanto empeño en encontrar la ansiada felicidad que nos perdemos todos los pequeños momentos felices. Hace tiempo que, como tú, he dejado de buscar la felicidad y eso me ha permitido estar atenta para no perderme un sinfín de momentos felices, como el que has mencionado.
    Que la vida nos proporcione muchos momentos felices y ¡a la porra! la felicidad.
    Besos felices, amiga, pero muy felices.

    1. Creo, amiga mía, que eso es lo que te dan los años.
      Poder disfrutar de una sonrisa, de una mano amiga, de una reunión entrañable eso es la felicidad y no esperar que nos ocurran grandes cosas.
      Un besazo enorme…

  2. Mi querida Maria, así lo viví yo también, un momento de felicidad, de complacencia, de armonía a través de los afectos y de las emociones, momento para atesorar. Uno mas de los muchos que hemos compartido. Besos, muchos

    1. Y como yo quiero vivir mucho tiempo, querido amigo, intento quedarme con la sensación de que esos instantes de felicidad, son suficientes.
      Abrazo de los grandes.

Deja un comentario